viernes, 2 de agosto de 2013

Bolques de TIERRA alivianada con PAJA (BTA).

Publicado por miguelfresno

Ahora que el taller de fabricación de adobes para la construcción de un horno tradicional en Esta es una Plaza del que hablaba en el post anterior está casi terminado, tengo algo de tiempo para introducir una técnica que hemos aprendido en las VI Jornadas Internacionales de Adobe Participativo y Equipamiento Comunitario que organizó la Asociación Estepa (Estudios Sobre Tierra, Energía, Patrimonio y Ambiente) bajo la supervisión de María Brown, los Bloques de Tierra Alivianada (BTA)

También conocida como terre-paille (tierra-paja) o bloques de tierra aligerada, el BTA es una técnica que consiste en la adicción de una gran cantidad de fibras, u otro material aligerante como la arcilla expandida, junto a la tierra para reducir el peso de los bloques y, al mismo tiempo que se mejora la capacidad aislante térmica y acústica, permitir la fabricación de éstos en un mayor formato con el que aumentar la velocidad y rendimiento en el levantamiento de los muros. La principal fibra que se añade a la mezcla de tierra, como el propio nombre terre-paille sugiere, es la paja que podamos obtener en el entorno donde vayamos a fabricar los BTA. La longitud de esta paja deberá ser ligeramente superior a la utilizada para la fabricación de adobe, ya que esta es fundamental para crear una estructura interna entretejida que, junto a la capacidad plástica de la arcilla contenida en la tierra de la mezcla, dota de estabilidad estructural al conjunto del bloque y evita que se disgregue durante su manipulación.


Pese a esta estructura interna estable, conviene puntualizar que los BTA no son portantes, es decir, su capacidad resistente se limita a sostenerse a sí mismos y necesitan de una estructura auxiliar que cumpla las solicitaciones a compresión. En el caso de utilizarse los BTA como cerramiento aislante, estos deberán introducirse en un entramado de madera o estructura similar, aunque también es posible utilizar los BTA como trasdosado interior de muros de cerramiento mediante paneles, encofrados o utilizarlos simplemente como separación interior de espacios.


La capacidad aislante de los BTA dependerá tanto del tipo de paja añadida como del peso específico de cada bloque, es decir, de la relación tierra-paja. Cuanto mayor sea el contenido en paja, mayor será el valor aislante y, al mismo tiempo, menor su inercia térmica. Para un peso específico de 450 kg/m3 un muro de 40 cm de BTA con su correspondiente revoque podría alcanzar una transmitancia térmica U=0,28 W/m2K, mas del doble lo exigido por el Documento Básico de Ahorro de Energía del Código Técnico de la Edificación.


En cuanto al aislamiento acústico, aunque la reducción del ruido variará en función del espesor del bloque, se trata de un material que, además, tiene excelentes propiedades como absorbente, es decir, mejora las propiedades acústicas del recinto donde se coloque controlando el tiempo de reverberación.


El proceso de ejecución de un bloque es tan sencillo como se ilustra en las acuarelas que realicé durante las jornadas de adobe participativo. En primer lugar se introduce en el molde la paja con la suficiente tierra arcillosa para que quede totalmente impregnada pero que no llegue a escurrir. La botella se introduce previamente en el molde para aligerarlo aún más. A continuación, cuando tenemos lleno el molde, retiramos la mencionada botella con un movimiento de ligera torsión e, inmediatamente, podemos proceder a retirar el molde. Finalmente dejaremos secar el bloque el tiempo que sea necesario dependiendo de la temperatura, la exposición solar y el viento. Si te han gustado mis primeros pasos con las acuarelas y sientes curiosidad, no dudes en consultar el resto del cuaderno de bioconstrucción.


Durante el proceso y adición de las sucesivas tongadas que rellenarán el molde, hay que prestar especial cuidado en crear enlaces entre una capa y otra para evitar el fenómeno de estratificación que nos encontramos en algunos de los bloques que realizamos. Estos enlaces se realizan después de presionar cada tongada, procurando volver a “desapelmazar” la capa superficial para permitir que una hilada de paja conecte con la siguiente.

Aunque no tuvimos el tiempo suficiente para experimentar a fondo con los BTA, nos pareció una técnica increíblemente versátil y apta para la autoconstrucción. Además de los bloques de gran formato que se utilizan como cerramiento, una de las aplicaciones que más proyección puede tener este tipo de material es la de la prefabricación de paneles autoconstruídos, de menor espesor, con el que trasdosar interiormente muros en rehabilitaciones energéticas ecológicas. Otro uso muy extendido de la tierra aligerada con paja consiste en el llamado sistema paja encofrada. En este sistema, la paja se vierte y apisona directamente en un encofrado que avanza mediante solapes de 20 cm a medida que se van completando los tramos de muro. Este solape es necesario para evitar que la parte fresca se desmorone durante el apisonado siguiente tramo y, así, permitir reutilizar el mismo encofrado sucesivamente.


Así pues, la tierra aliviana con paja es tan versátil y flexible que los únicos límites dentro del sistema que encontrarás serán los mismos que la imaginación te imponga. ¿Quién dijo que no se podía innovar y experimentar con materiales tan cercanos y naturales?

FOTOGRAFÍAS: Eduardo Marquina.

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