viernes, 3 de mayo de 2013

¿Cómo rehabilitar una cueva?


Nuestra lectora Lucia nos ha planteado una consulta sobre rehabilitación, pero en este caso, de una cueva. Para resolverla contamos con la experta en rehabilitación de cuevas Monika Brümmer, Arquitecta y creadora de la empresa Cannabric. Esperamos que la inquietud de Lucia sirva para que todos los que tengáis una cueva, la podáis mantener en buenas condiciones.

“Buenas tardes. Os escribo para consultaros sobre una reforma de una cueva en la provincia de Cuenca. La cueva ha sido construida hace más de 100 años y hace más de 40 que está deshabitada. Queremos reformarla y sobre todo repararla ya que los insectos se han apoderado de ella y la erosión del tiempo a resquebrajado los muros. Los antecesores mantenían la cueva con cal y así es como creo que se debería de hacer pero además hay que reparar las grietas y fisuras. Mi pregunta sería sobre el suelo, que me recomendáis sin que se utilice mucha altura libre ya que disponemos de menos de 1,80m.”


Reformé la primera cueva en 1999 y era un caso similar, si no bastante más deteriorada. Desde el primer momento tenía claro que un hábitat natural necesita un tratamiento natural para mantenerse como tal y durar otros siglos más. Hoy en día, el enemigo principal de las cuevas ya no es sólo la intemperie, sobre todo el hombre, modificando la cueva en algo que no es compatible con su naturaleza. Esto lo puedo comprobar a diario en mí entorno. Desgraciadamente la mayoría de la gente viene a mi consulta después de haber cometido todos los errores posibles, por lo cual me parece estupendo que en este caso la pregunta venga antes de la reforma.

Un mantenimiento básico evita que la cueva se deteriore antes de tiempo. Este mantenimiento empieza por el monte y los alrededores de la cueva. Un encalado periódico en el interior evita los avisperos.


Ante tu pregunta sobre cómo trabajar el suelo te recomendaría una solera continua. Las soleras deben ser naturales, sobre todo para evitar el deterioro de la parte del zócalo interior de la cueva. Cuando se usan impermeabilizantes u hormigón de cemento surgen humedades por debajo que salen en los zócalos de los paramentos con el tiempo, esta humedad transporta sales minerales destructivas que hacen que la pintura se caiga y que el terreno se desmorone.

Una solera que aplico con éxito desde hace una decena de años en las cuevas, es la de cal hidráulica natural, arena y granulado de paja de cáñamo. Esta solera es altamente transpirable, resistente y se puede ejecutar en tan solo 7 cm de espesor. Sobre esta base se pueden aplicar toda clase de acabados, siempre que tengan algo de porosidad, como puede ser la terracota artesanal, colocada en un lecho de mortero de cal (y con tratamientos superficiales naturales), un suelo de yeso o uno basado en estuco de cal y también son posibles suelos de tierra.



Los suelos continuos se adaptan mejor a la curvatura de los parámetros interiores que las losas. La piedra natural más adecuada es la pizarra, este solado se coloca en mortero de cal y se rejuntéa con este mismo mortero. Es una piedra muy cálida al tacto, especialmente en combinación con la solera antes mencionada, que es altamente aislante. Las soleras de cal y árido también son una opción, siempre sin añadidos de cemento portland, debido a las sales que contiene. Todas las soleras deben ser flotantes con un lecho de grava por debajo.

http://www.cannabric.com/

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